lunes, 4 de diciembre de 2017

Un menú navideño con mucha Pasión



Si los pueblos de nuestra ruta pueden presumir de su rica gastronomía todo el año, aún más durante la Navidad, un período en el que las mesas se cuidan con especial espero y se cocinan los platos más exquisitos. Por eso, estas fiestas te invitamos a que descubras con nosotros cómo elaborar un menú navideño con Pasión y sorprendas a los invitados con la excelencia de nuestros productos locales.

Así, como entrante, te proponemos empezar con un clásico que nunca falla. Los embutidos de Alcalá la Real, que podrás encontrar en la Charcutería La Despensa y en Embutidos Pérez Díaz; una tabla de quesos de Quesos Sierra Sur o Lácteos La Nora,  en el mismo municipio jienense, o de la Quesería Artesanal Hermanos Peña Párraga de Baena. Y, cómo no, un plato de aceitunas, a elegir entre las gordales de Utrera, disponibles en Utreace, Grupo Manzanilla Olive u Olivareros de Utrera o las manzanillas de Aceitunas Losada de Carmona y la cooperativa SAT Santa Teresa de Osuna

De primero, un plato natural, saludable y sabroso con la verduras  frescas de Cabra -que puedes adquirir en su Mercado de Abastos y en Hortinehf- , de la extensa vega de Carmona o las de la fértil huerta astigitana, que encontrarás en las tiendas locales. Y de segundo, no tendrás problema en elegir, dependiendo si es comida o cena,  cualquiera de las recetas tradicionales de la zona, como los arroces caldosos de Alcalá la Real, los guisos matanceros de Baena o de Priego de Córdoba, las múltiples recetas de carne de caza, o algún plato de cerdo  o cordero al horno. Todo aderezado con los Aceites de Oliva Virgen Extra de nuestra tierra.


Como postre, proponemos una de las muchas recetas elaboradas con el delicioso membrillo de Puente Genil, que puedes adquirir en las tiendas del municipio y en las fábricas  Membrillo el Quijote, Membrillo San Lorenzo o Membrillo la Góndola.
Y si prefieres los dulces, no dejes de probar las roscas, tortas, mantecados, turrones y pasteles artesanos de confiterías como Serapio Salas o David Salas. de Baena; Panadería La Barriada,  Pastelería La Tentación o  Pastelería San Marcos de Cabra; los obradores  Nuestra Señora de Gracia, Lora Jiménez, Las Delicias o Confitería la Nevada de Carmona; las  yemas  ‘El Ecijano’ y las tortas de manteca y de aceite de San Martín de Porres de Écija; la Confitería Cañadas de Lucena, con una interesante oferta de repostería sefardí o los tradicionales turrones de Primitivo Picó; las  confiterías San Francisco, Santo domingo, Productos Cáceres o Pastelería Torres de Osuna; tiendas como La Flor de Mayo, La Aguilareña o la confitería Hijas y Hermanas de Paulina Martos. de Priego de Córdoba; y, cómo no, las demandadas Pastelería Cordero, Diego Vázquez, Pastelería Reyes, Pastelería Cafetería Segovia, Sugarlandia y José Luis de Utrera.

Aunque, en estas fechas, también  puedes pasarte por los dulces conventuales del Obrador del Convento de Santa Clara de Carmona, el Convento de la Encarnación, de San Pedro y de la Concepción de Osuna o el de las Madres Dominicas del Convento de Santa Florentina de Écija, donde las monjas venden productos a través del torno

Para acompañar el menú nada como los excelentes vinos de la Denominación de Origen Montilla Moriles, que puedes encontrar en la tienda de Eduardo Salas de Baena; Bodegas Rodriguez Chiachio de Cabra; las bodegas de Mora Chacón, Herederos Torres Burgos, Molina de Mora o El Alfolí de Lucena o las Bodegas Delgado y las Bodegas El Pujío. de Puente Genil, entre otras. Además, si prefieres algo más original, prueba la cerveza artesana alcalareña Tierra de Frontera

 Junto a los dulces, también puedes optar por licores propios de estas fechas como el anís que encontrarás en la Fábrica de Anís Los Hermanos de Carmona y en la Fábrica de Anisados ‘La Flor de  Utrera’. Tras la cena, toca brindar con una copa de la popular ginebra Puerto de Indias de Carmona. 



¡Felices Fiestas!

viernes, 22 de septiembre de 2017

¡Nos vamos de cuchareo!



Alguien contó en una ocasión que cuándo le preguntó a su abuela cuánto tiempo tenía que dejar friendo la cebolla para una de sus recetas, ésta le contestó “hasta que pierda el orgullo”…  Sin duda, esta anécdota refleja a la perfección cómo se entiende la gastronomía en Caminos de Pasión, donde las recetas, transmitidas de generación en generación, se cocinan con mimo y a fuego lento.
Algo que aún queda más patente con la llegada del otoño, una época en las cocinas de las casas y los restaurantes de nuestros municipios se impregnan del olor a la verdura recién cortada, los primeros aceites, las carnes frescas de matanza y los guisos caseros elaborados con los productos de temporada. Platos consistentes y sabrosos que nos transportan a nuestra más tierna infancia y que se saborean siempre con cuchara.

Así, en Alcalá la Real, donde en esta época son habituales las matanzas del cerdo, encontramos recetas como los jarretes alcalaínos, compuestos por jarretes de cerdo, pimiento, zanahoria y tomate, entre otros ingredientes, el lomo en orza o el choto al ajillo. Además de riquísimos arroces caldosos.ç

También típico en Baena son los guisos elaborados con los productos matanceros caseros como chorizos, morcillas, lomos, pancetas... Igualmente en estos meses es habitual elaborar platos como el delicioso revoltillo Baenense, elaborado a partir de verduras variadas, como espárragos, habas, ajetes, huevo y jamón; la sopa de pescada con ajo, cebolla, tomate, cáscara de naranja amarga, laurel, tomillo, hierbabuena,  vinagre, limón, aceite, sal y agua; el empedraíllo, plato que se hace con arroz, garbanzos, tomate, pimiento, cebolla, habichuelas, laurel, ajos, aceite, azafrán, sal y agua; o el tradicional carnerete o salsa de patatas que se elabora añadiendo a la ‘fritá’ de patatas una salsa de ajo, pan, tomate y un poco de azafrán.
 


Lo que regala el campo
Cabra, por su parte, destaca por su apreciada huerta por lo que en sus guisos no pueden faltar las riquísimas verduras frescas de temporada. En concreto, en el reportorio habitual de las madres no falta en otoño los empedrados, un exquisito guiso de arroz con alubias –o garbanzos- y verduras, y los potajes, con tantas versiones como manos los elaboren.

También en los productos del campo se basa la gastronomía de Carmona, donde su extensa vega regala excelentes verduras y hortalizas que forman parte imprescindible de su cocina tradicional y popular, con platos como la alboronía, de origen árabe y difundido por los judíos sefarditas del que dicen que se deriva el resto de los pistos, la sopa de tomate, el cocido con tagarninas, los tallos esparragados o el potaje de chícharos.

Utilizando los ingredientes que produce la fértil huerta astigitana, se elaboran en Écija las sabrosas espinacas labradas o la ‘sopa de gato’, una variante de la sopa de ajo a la que se le añade pimientos y tomates y a la que se rehogan pequeñas rebanadas de pan, añadiendo caldo de puchero o agua caliente. Consumido casi todo el líquido, se escalfan los huevos y se pueden añadir espárragos y almejas. Otros platos típicos de cazuela son la cola de toro o los espárragos trigueros

Dentro de la gastronomía lucentina destacan las roñas de habicholones, un guiso a partir de las sobras de lentejas o habichuelas pintas a las que se añade un sofrito de verduras y un majado de ajos. También típico son los bolos lucentinos, una especie de albóndigas elaboradas con magro de cerdo, pechuga de pollo, ternera y jamón, y el potaje de castañas, que se hace con castañas pilongas, cebolla, ajos, hierbabuena, azafrán, pan rallado, aceite, anís, sal , agua.

Entre los platos caseros más típicos de Osuna están, sin duda, las repapalillas, o los diferentes cocidos ursaonenses,  junto con las migas y las patas de cerdo. Los cocidos se realizan a base de gallina, hueso, espinazo, costillar, puerros, zanahorias, calabacín, garbanzos, cebolla, pimiento, tomate, perejil y ajo y también cambiando algunos ingredientes como el ‘Cocido de habas y guisantes’ o el de tagarninas, con pan frito, ajo, laurel, pimiento molido, comino y tagarninas.

De gran tradición son también los potajes de Priego de Córdoba a base de legumbres, carnes y verduras. Entre los más conocidos está el de habichuelas ‘amonás’ cuya receta ampliamos aquí.  Con los derivados de la matanza del cerdo se elaboran diversos productos destacando la morcilla de sesos, los asientos de lomo o los chicharrones.

Estos productos ocupan asimismo un lugar destacado en la dieta pontanesa con elaboraciones como el chorizo casero que condimentan todo tipo de guisos en esta época, como las migas. Un plato sencillo y de bajo coste que parte de la miga de pan y se acompaña con el citado chorizo, la panceta, los ajos y el pimiento y que, eso sí, requiere de mucha paciencia para obtener el resultado que consiguen en el municipio pontanés.

Por último, las legumbres, los productos de la huerta, el arroz, las carnes y el aceite de oliva constituyen la base de la cocina de Utrera. Aquí es frecuente encontrar guisos de carne como el de cola de toro y otros de enorme tradición como el potaje andaluz, el puchero y la pringá (carne, tocino y embutidos resultantes de la cocción del cocido que se sirve aparte y se come aplastando todo con trozos de pan) y las habas con chocos.

RECETA DE HABAS CON CHOCOS




Ingredientes:

  • 1 k. de chocos limpios y troceados
  • 1 k. de habas
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • Aceite de oliva virgen extra de aceituna gordal
  • Comino
  • Pimentón
  • Laurel
  • Sal
Elaboración:

Las habas con chocos son una receta típica de Utrera. Para su elaboración refreimos la cebolla y el ajo hasta que se poche todo en una cazuela. Una vez limpios los chocos y cortados a tiras, añadir al refrito, rehogándolo todo junto con la hoja de laurel, e incorporando un vaso de vino blanco seco. Dejar cocer hasta que evapore.


Deshebrar las habas y cortar en trozos, añadiéndolas al sofrito con un vaso de agua y sal junto al comino y un poco de pimentón dulce, manteniendo un fuego moderado y mezclando continuamente.
Cocinar durante 25 minutos aproximadamente hasta que reblandezca, añadiendo agua y sal en caso de ser necesario. El resultado debe ser un guiso de textura consistente.